domingo, 19 de octubre de 2008

Lo unico seguro es que el arbitro es Baldassi

Cada vez que leo una crónica sobre la previa de un Clásico siempre se dice lo mismo, que uno llega golpeado , que el otro pelea la copa, que estos partidos son distintos a cualquier otro entonces no caben los pronósticos, etc., etc. Nadie se juega.
Bueno , me pongo a escribir mi primer crónica de la previa de un clásico y me pasa exactamente lo mismo. Ja. A ellos le pagan, y yo lo hago porque me gusta.
Entonces vamos a encontrarle la vuelta.

Acá vienen los dos golpeadísimos.
River, jugando su peor torneo en los últimos 10 años por lo menos, desde la estadística y lo que es peor, desde el pasto trasmiten una pobreza mucho mas preocupante que los índice que miente el INDEC.
Con el Cholo que se vuelve loco al punto de hacer movimientos indescriptibles ante un lateral mal sacado. Es insufrible el pibe, sino pregúntenle a Rosales.
Si pierde, le queda la sudamericana que es importante pero se pone en la misma posición que el Kaiser año atrás. Básicamente su ida es un plazo fijo por 2 meses.

Boca parece un vagón de putas, putos y travestis peleándose por un único cliente que encima es el guarda del tren.
Roman pone los huevos sobre la mesa y dice "no quiero ser amigo de Uds." y pone por delante ganar que salir a comer con la familia de Caceres.
Ischia esta de paso, al no haber ganado nada el año pasado su cuello vale dos mangos, y esta cerca del blooper de Brindisi de renunciar después de perder contra River, aunque en este caso me parece que el blooper lo haría en la caída después de la patada en el culo que le daria Pompilio.

En la cancha, las claves por donde puede pasar algo están claras.
Del lado de River dependemos con desesperacion de que la defensa gane un balón , se lo de a Ferrari o Villagra, descargue con Ahumada, de ahí a Buonanotte y otra vez abrirla para los marcadores laterales para que desborden y Falcao y Salcedo se lo coman al paragua mientras le dicen "buchon" al oído en algún corner. Así de claro, créanme, los veo seguido. No hay otra manera, jugar por el centro tiene el mismo destino que abrir un banco nuevo en USA.

Boca creo que a pesar de ser la sucursal de Cocodrilo, tiene mas chances de poder ganar en el juego.
Roman esta como Rocky antes de Ivan Drago. Caceres querrá demostrar que no pasa nada. Y por mas que les pese a mis amigos bosteros, hace rato freno lo de la paternidad, con lo cual seria el momento ideal para despegar. SI pierde chau campeonato, Ischia, Caceres, Caranta, Caminito, y el puente de Hierro.
Creo que igual sigue teniendo un plantel con un poco mas de jerarquía que River.

Jugadores claves: Ojeda, los laterales, Ahumada y Buonannote en River.
Roman, Viatri porque Palacio no juega, Caceres (por temor a hacer una cagada) y la seguridad que pueda mostrar el arquero ante cualquier pelotazo envenenado que pueda tirar Abelairas.

No descubrí nada, pero me sigo divirtiendo.
Abrazo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

River-Boca


Después de leer la simpática, ingeniosa e irónica nota de mi hijo Gaby sobre, como se ha dado en llamar, “El clásico de los clásicos”, me movió a algunas reflexiones. Siempre padecí los River –Boca. Es un estado especial, ese día, uno se levanta ligeramente tenso. Con la respiración entrecortada y cierta palpitación. Casi diría la misma sensación de que cuando éramos chicos e íbamos a jugar un partido importante (aunque en realidad, todos los partidos son importantes de jugar, para los que hemos jugado a la pelota, jugar era siempre lo más importante). Nunca faltó un sueño de la noche anterior de una supergoleada. O un baile esos que dejan a los contrarios para tratamientos kinesiológicos prolongados. Eran épocas en donde la demostración de la superioridad pasaba por la excelencia de la belleza, la improvisación repentina, sin pizarrón, sin aburridas charlas técnicas. Uno se recostaba sobre uno o dos que formaban el equipo, que eran los más talentosos y lo demás salía solo. No digo que aquello era mejor que esto de hoy que es lo que se podría llamar la superindustrialización del futbol, la sobreinformación que producen los periodistas deportivos para amas de casa desesperadas , o la publicidad para vender más remeras que serán llenadas de panzas sobrealimentadas, mientras la ilusión se mantiene allá arriba para engrosar las arcas de estos chicos supermillonarios y los cafishios que viven de ellos.
No no digo eso. Tal vez el fútbol acompañó un moimiento general de la historia que nos trajo hasta acá. Y en todo caso tendremos un River Boca distinto. Más aguerrido, para ver al rival destruído. Para que el odio salga mañana en los subtes, las oficinas, las empresas y la gente tenga nuevos motivos para tenerse bronca. Bueno disculpen estas reflexiones un poco no se qué. Si quieren leer más de fútbol actual, lean otra vez la nota de Gaby está muy buena. Acompaña bien a la mayoría de la gente que vaya a la cancha.
¡Vamos River todavía!. A ganar y golear. Saludos

Gaby Starna dijo...

Lo de mi hijo Gaby, sono a por primera vez este hijo de puta que nunca agarro un libro se pone a escribir algo como la gente.

Cualquier cosa puede pasar.

Abrazo.